Cuando el tiempo, la distancia o las circunstancias suponen una dificultad, esta modalidad puede ser la solución

Hoy en día no hay obstáculos: gracias a la tecnología, se puede recibir una atención psicológica eficaz en cualquier lugar.

¿Cómo funciona?

Realizar una sesión en línea es sencillo.

Únicamente necesitaremos 60 minutos de nuestro tiempo, una conexión estable a internet que garantice la comunicación, un dispositivo que permita una videollamada (ordenador, móvil o tablet), auriculares y un entorno de privacidad.

¿A quién se dirige?

La psicoterapia online está especialmente indicada para quienes, por diversas razones, no pueden acceder a la terapia presencial:

  • Personas que han iniciado una terapia presencial y una vez establecido un vínculo, deciden trasladarse a otra ciudad o país de residencia.
  • Personas que, por motivos laborales, no disponen de una agenda que les permita acudir regularmente a las visitas presenciales o se ven en la necesidad de viajar frecuentemente.
  • Personas que sufren de agorafobia, para las cuales salir de casa, por el momento, no es una opción.
  • Personas que presentan ansiedad social, para quienes puede resultar muy beneficioso establecer en un primer contacto desde la distancia.
  • Personas que, por motivos de salud, se encuentran en situación de movilidad reducida.

Algunas consideraciones

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA), avala que la terapia online puede llegar a ofrecer resultados equivalentes a la terapia presencial.

Sin embargo, hay que tener presente que esta modalidad tiene sus particularidades:

  • No todas las personas se sienten cómodas con el uso de las nuevas tecnologías.
  • Algunas técnicas (como la hipnosis clínica) no deben realizarse sino de manera presencial.
  • Ciertas situaciones o problemáticas complejas no son adecuadas para este tipo de terapia (como pueden ser las adicciones, los trastornos alimentarios graves o los trastornos del espectro de la esquizofrenia).
  • La terapia online no es un servicio al que recurrir en situación de crisis o emergencia puntual.